Lugares

Mis imprescindibles de Rennes

Sé que una ciudad me ha gustado si me planteo vivir en ella, curioseo los precios de los alquileres, imagino en qué barrio me gustaría buscar casa, dónde haría la compra, qué actividades haría con mi familia… y con Rennes fue un flechazo. ¡Es una ciudad bonita y llena de vida!

Rennes es la capital de Bretaña y eso significa que esta ciudad, manejable y cómoda de 200.000 habitantes y a dos horas de París, tiene todo lo que necesitas, vida cultural, universidad, patrimonio histórico, espacios abiertos y naturaleza, buena comida (yo podría vivir solo de galettes), tiendas bonitas, cafés especiales y restaurantes para todos los gustos.

Yo no tengo buen sentido de la orientación, pero en Rennes es difícil perderse, sus calles ordenadas hacen que sea muy fácil recorrer el centro con calma, admirando las fachadas, las casas medievales de colores con entramados de madera, los palacetes, paseando por callejuelas adoquinadas y parando para descansar y reponer fuerzas en alguna de las crêperies que te encuentras en cada esquina.

Rennes es una ciudad muy animada, hay cafés y terrazas con gente a cualquier hora y hay zonas para todos los gustos. Aquí van mis 10 imprescindibles de Rennes y alguno más: 

  • La Catedral
  • Sentarse en los escalones de la Ópera y admirar la plaza del ayuntamiento.
  • Dar media vuelta y disfrutar de la Ópera
  • Improvisar una sesión de fotos en la plaza del Parlamento de Bretaña
  • Visitar el parque Le Thabor
  • Ir a hacer la compra a Les Halles, mantequilla con sal, carne, pescado, fruta, comida preparada, leche fresca, yogures artesanales, quesos… El primer domingo de mes cocineros reconocidos cocinan en directo en el mercado. 
  • Comer galettes, crêpes elaborados con trigo sarraceno, y tomar sidra bretona. Nosotros cenamos en la creperie La Fabrique y estaban exquisitas. 
  • Comprar un recuerdo en la tienda Edition Speciales Rive Gauche de la rue Jules Simon. Los seguidores de Tintin estarán en el paraíso, carteles, postales… 
  • Hacer la cola para comprar una galette de salchicha en el mercado des Lices el sábado por la mañana. 
  • Comprar queso en La fromagerie fine.
  • Ir de tiendas… con encanto. Para detalles Mint ( rue champ jacquet ), para ropa y complementos, Dolitabis (rue Leperdit), para niños Chouette y para cuidarse Blush (rue du chapitre).
  • Ver las puertas mordelesas con el puente levadizo
  • Pasear por la rue Vasselot para comer en un asiático, cortarse la barba en la barber shop, comprar la merienda en un supermercado bio o elegir entre tiendas especializadas en miel, batidos, bagels… Imposible salir de la calle manteniendo la dieta. 

Nosotros nos alojamos en el Hotel Ana de Bretaña, reservado en el momento porque fue una escapada improvisada, y, aunque no es bonito por fuera, resultó ser bastante aceptable y bien situado.

Entre los pendientes que me quedaron por probar estaba desayunar en My by Thierry Bouvier, tomar un café en el Hotel Balthazar y comer en el tailandés Tuk Tuk Mum. ¡Habrá que volver pronto!

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s